Las distintas Administraciones Públicas destinan todos los años partidas de dinero para ayudas y subvenciones de las que pueden beneficiarse las empresas de España.

A efectos contables y fiscales las subvenciones y ayudas que puede recibir una  empresa en el ejercicio de su actividad son ingresos que debe de registrar y declarar. Distinguiremos  dos tipos de subvenciones:

  • Subvención y ayuda públicas para la actividad
  • Subvención y ayuda para inversiones

Subvención y ayuda públicas para la actividad.

Son ayudas que se conceden por o para ejercicio de la actividad o para compensar gastos realizados por la empresa, como por ejemplo ayudas a la exportación, a la contratación de personal, para compensar gastos de combustibles, de publicidad, de asistencia a ferias, compensación intereses, etc.

Se consideran ingresos del ejercicio al igual que hemos considerado como gastos las actividades que incentivan.

Subvención y ayuda para inversiones.

Son ayudas que se conceden por la adquisición de determinadas inversiones, como por ejemplo ayudas para equipos de nuevas tecnologías  adquisición de inmuebles, maquinaria, equipos informáticos, marcas, patentes, etc.. Estas ayudas se consideraran también como ingresos pero no en su totalidad del año en que se reciben, si no que se registrará cada año como ingreso la misma proporción de la ayuda que se considera como gasto la amortización de la inversión para la que hemos recibido la ayuda.

Es decir,  cuando compramos un ordenador por importe de 1.000 euros que nos va a durar 4 años no podemos registrar un gasto de 1000 euros el año por la compra puesto que es una inversión (dura más de un año), registraremos como gasto cada uno de los 4 años que dura una amortización de 250 euros (25%). De la misma forma si hemos recibido una subvención de 500 euros para su compra cada uno de los próximos 4 años registraremos como ingresos ese mismo 25% de la subvención obtenida, es decir 125 euros.